Microblading

Desde hace un tiempo el microblading se ha convertido en toda una tendencia estética. Se trata de una técnica que consigue un resultado muy natural y que, además, te hará ganar tiempo en tu rutina diaria de maquillaje/cuidados de la piel.

Qué es el microblading

Básicamente se trata de una pigmentación semipermanente que se lleva a cabo en la zona de las cejas. Con la técnica del microblading se consigue “tatuar” mediante la micropigmentación pelo a pelo de esa zona, consiguiendo un resultado natural.

Es una alternativa perfecta para aquellas personas que tienen unas cejas poco pobladas o que van perdiendo vello con el paso de los años. Incluso es recomendada para personas que lo necesitan por algún tipo de tratamiento o enfermedad.

Con el  microblading se consigue dar forma y rellenar las cejas en aquellos puntos en los que se necesita potenciar la apariencia de vello. Además, al ser una técnica en la que se va “dibujando” pelo a pelo se obtiene un resultado muy natural y personalizado; ya que el trazo se puede hacer a medida según tus rasgos y gustos.

 

Ventajas del microblading

– Cejas con un acabo natural.

– Ahorro de tiempo en el cuidado de las cejas.

– Diseño personalizado.

– Duración de dos años, aproximadamente.

Cuál es el procedimiento

Lo primero que se lleva a cabo es la medición de las cejas y el definir un diseño que sea favorecedor a el rostro y los rasgos. Posteriormente se hace una simulación del resultado final con un lápiz para poder dar el visto bueno, se elige el color del pigmento y se empieza a diseñar la ceja. En algunos casos se aplica una anestesia tópica antes de empezar a tatuar la zona.

Posteriormente se cubre la ceja por completo y, después, simplemente hay que dejar que cicatrice de forma correcta. Y, en algunos casos, retocar áreas en las que el pigmento no haya penetrado bien.